Se informa de que hay aproximadamente 2 millones de trabajadores extranjeros en Japón y 300.000 establecimientos que emplean a trabajadores extranjeros (en enero de 2025).
Con el descenso de la natalidad, el envejecimiento de la población y la disminución de la población en edad de trabajar en Japón, es inevitable aumentar la aceptación de trabajadores extranjeros para mantener el crecimiento económico y la sociedad japonesa. Por otra parte, los países asiáticos que han enviado trabajadores a Japón en el pasado han experimentado un descenso relativo de los beneficios de venir a Japón debido al notable crecimiento económico y al descenso de la natalidad.
Además, los trabajadores inmigrantes se encuentran en una posición vulnerable en el proceso que va de la contratación al empleo, debido a la asimetría de la información, al abuso por parte de los empresarios de su condición de superioridad y a la falta de consideración hacia las diferentes culturas. En Japón, los abusos de los derechos humanos de los trabajadores extranjeros se denuncian con frecuencia y son objeto de críticas por parte de la comunidad internacional.
Protegeremos los derechos humanos de los trabajadores extranjeros, que son miembros importantes de la economía y la sociedad japonesas, y nos propondremos realizar un trabajo digno, para que Japón pueda convertirse en un «país de elección» para los trabajadores extranjeros y avanzar hacia una sociedad multicultural.